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NUTRICIÓN Y NATURALEZA, UNA VISIÓN INTEGRADORA

Licenciada Lutecia Adam

"El doctor del futuro no dará medicinas, pero interesará a sus pacientes en el cuidado de su relación humana, en su dieta y en la causa y prevención de las enfermedades"
Thomas A. Edison


I.- Introducción

¿ Se han detenido alguna vez a pensar en la bondad y milagro de la Naturaleza y en la capacidad constante que tiene de nutrirnos? Si no lo han hecho es hora de que empiecen a hacerlo e inicien una verdadera relación de respeto y amor con la Madre Naturaleza que nos alimenta cada día y que nos suministra la energía para vivir placentera y armoniosamente.

¿ Has pensado y sentido la gran variedad de texturas, aromas, sabores y colores de los alimentos tan variados, que el arco iris luce pálido y diminuto, en comparación con la extensa e intensa gama de colores que nos ofrecen los reinos de la Naturaleza?. Los árboles, las frutas, los vegetales de la tierra y del mar, son regalos que la Naturaleza le da a la humanidad, muchas veces, los puedes disfrutar con sólo mirarlos, prepararlos con amor y, ¡ por supuesto! deleitarte al comerlos, pero tienes que saber como los vas a combinar y elaborar para que no pierdan los valores nutritivos que contienen.

Estudios serios indican que la principal causa de la mayoría de las enfermedades, como obesidad, altos niveles de colesterol, hipertensión arterial y otras enfermedades propias de la civilización, son producto, no sólo, de los altos niveles de angustia, insana competencia y del consumo de altas cantidades de calorías - hidratos de carbono, grasas, azúcares- y los bajos niveles nutritivos de los alimentos que consumimos, que son los que elevan los niveles de estrés que producen estos males.

Algunos médicos han recomendado a sus pacientes dietas ricas en vegetales, frutas, fibras y carnes blancas, así como regularizar la actividad física con ejercicios de yoga, aeróbicos, caminatas, y otros, con resultados muy satisfactorios.

Una de las cosas mas importantes en esta búsqueda, de una alimentación adecuada para cada ser humano, esta en la observancia del propio ser, de nuestra propia naturaleza. Establecer una estrecha relación del cuerpo y del espíritu nos lleva al conocimiento de sus debilidades y fortalezas para iniciar cualquier tratamiento o plan de vida que deseemos emprender.

Despertar en el hombre la importancia que tiene establecer una comunión entre la nutrición y la Naturaleza y de los beneficios que podemos alcanzar a través de los recursos que ofrece, debería ser uno de los principales objetivos de los que tienen en sus manos la responsabilidad de la vida humana.

No creernos poseedores de la verdad en el campo de la alimentación, ni alimentar creencias insanas acerca de los valores nutritivos y dietas que muchas veces no sirven para todos… Porque lo que es bueno para mí, tal vez no lo sea para ti.

Incentivar el consumo de frutas y vegetales ayuda a cualquier persona a mejorar las funciones de su aparato digestivo, sin necesidad de usar laxantes y purgas que irritan y destruyen las mucosas del estómago e intestinos. Entrenarlos y hacerlos creativos, procurándoles información acerca de cómo utilizar un brócoli o un repollo para curarse de un úlcera estomacal, o a elevar sus defensas con un jugo de hojas verdes, ricas en antioxidantes, o que germinando los granos se elevan los niveles nutritivos de ese grano, al igual que, respirando conscientemente pueden desintoxicar su cuerpo, es saludable, porque estas enseñanzas dan a conocer , a esa persona, la importancia que tiene la nutrición, a través de una alimentación adecuada, a la vez que estas creándole un vínculo con el mundo que la circunda, lo que la ayuda a revertir procesos degenerativos, así como descubriéndole una nueva y saludable manera de vivir.

II.- ¿Qué es nutrición?

Nutrición es una palabra que utilizamos y asociamos automáticamente al acto de ingerir alimentos, es decir, la ingestión de cualquier sustancia que nos ayude a absorber un material energético que nos ayudará a crecer y a mejorar nuestras condiciones físicas; de la misma manera, cuando leemos un libro que enriquece nuestro intelecto, nos nutrimos del conocimiento y la energía que el escritor quiso transmitir en su obra. También nos nutrimos de la Naturaleza cuando nos compenetramos y tomamos de ella los sonidos, los colores, los aromas y sensaciones que nutren nuestros sentidos, y aunque lo estamos haciendo de una manera diferente, nos estamos nutriéndonos mental y espiritualmente, y eso es importante.

Así como los suelos requieren micro-nutrientes, nosotros también requerimos ciertos alimentos en cada etapa de nuestra vida, para poder aprovechar los beneficios que nos da una alimentación sana y rica en nutrimentos para cada una de esas etapas como son la infancia, la adolescencia, la adultez y la edad madura. Alimentarte no es comer lo que deseas, es comer lo que necesitas, ¿Cuántas veces comes lo que a ciencia cierta sabes te va a hacer daño. pero, no te puedes controlar y te consuelas diciendo "A un buen gusto, un buen susto". Es allí cuando digo que debes quererte y acordarte del malestar y los gases que no te van a dejar dormir, porque el dormir también nutre.

III.- Ciclos de la alimentación y Naturaleza

Al observar los ciclos de la Naturaleza, podremos darnos cuenta que son los mismos que se cumplen en nuestro ser y en nuestro cuerpo. Aprender a nutrirnos de lo que la Naturaleza nos da y entender que formamos parte de ella, es vital para nuestro desarrollo y salud integral.

El movimiento y la quietud que se expresan en la Naturaleza es el mismo que expresa nuestro organismo cuando despierta y se activa y cuando duerme y reposa. En la tierra hay un día y una noche. Con la salida del sol hay movimiento, actividades que se realizan durante las horas diurnas y otras durante la noche están las destinadas al descanso y la relajación. Es decir que tenemos unas horas para ejercitarnos, alimentarnos, trabajar y recrearnos y otras horas para descansar y dormir.

Las comidas de la mañana deben de ser energéticas para tener fuerzas conque iniciar el día hasta las horas de la tarde, porque para la cena, cuando vamos a iniciar el proceso de asimilación de los alimentos debemos ingerir, alimentos de fácil digestión, para poder tener un sueño reparador.


IV.- ¿Qué nos alimenta?

Los seres humanos comemos no sólo para calmar nuestra hambre, sino también para asegurar nuestro pleno crecimiento, nuestro desarrollo físico y psíquico, nuestra inmunidad y la continuidad de nuestra especie. Es por ello que debemos dar la debida importancia a la calidad de nuestros alimentos, porque somos lo que comemos.

Nuestro cuerpo necesita para tener una salud integral de diversos elementos que nos los proporciona al madre Naturaleza y de la combinación balanceada y adecuada de ellos depende el que tengamos una buena salud. Los glúcidos o azúcares, los lípidos o grasas, las proteínas vegetales o animales, el agua, las vitaminas, los minerales y las fibras, bien combinados en nuestra alimentación diaria, se reflejará en un mayor bienestar de nuestra salud y por ende la vida toda.

IV.1.- Glucidos o azúcares

Los glúcidos se clasifican en simples, dobles y complejos.

Los simples son los mas adecuados para nuestra salud y nos los ofrece la Naturaleza en las frutas y verduras y son los de más fácil digestión, por lo que recomendamos su consumo.
Los azúcares dobles o complejos están los contenidos en productos elaborados, enlatados o en conserva los que contienen pocas vitaminas, minerales y proteínas, que han perdido muchos de sus valores nutritivos, por esos procesos de conservación, por lo que recomendamos disminuir su consumo.
La importancia que tiene el consumo adecuado de glúcidos en nuestro organismo se debe a que es una de las principales fuentes de energía para el cuerpo. Contribuye al buen funcionamiento del hígado y ejercen una acción favorable sobre la flora intestinal y es el principal combustible del cerebro.

Cuando el organismo recibe más calorías de las que gasta, el exceso se transforma en grasas y lo almacena en los tejidos, originándose la obesidad. El exceso en el consumo de glúcidos incrementa el trabajo del hígado y del páncreas y produce las caries dentales.

IV.2.- Grasas o lipidos

Las grasas o lípidos son digeridos a través del intestino delgado bajo la forma de ácidos grasos. Existen tres tipos de ácidos grasos: saturados, mono saturados y poli saturados.

Los saturados son de difícil digestión, contienen colesterol y no cubren los requerimientos esenciales del organismo. Están contenidos en las carnes, aves, mantequilla, chocolate, yema de los huevos, aceite de palma africana y coco.

Los mono saturados y poli saturados, principalmente los de origen vegetal, procesados en forma natural, proveen de los ácidos esenciales para el cuerpo humano y son de fácil digestión. Están contenidos en los aceites de oliva, ajonjolí, girasol, maíz, almendras, soya, aguacate y otras frutas y semillas oleaginosas.

La importancia que tienen los lípidos en nuestro organismo es que contienen una fuente concentrada de energía, proveen los ácidos grasos esenciales para nuestro organismo, también la materia esencial para la construcción de membranas de todas las células del organismo, contribuyen a proteger ciertos órganos como el corazón y el hígado, regulan el metabolismo del colesterol, ayudan al mantenimiento de la temperatura corporal y realzan la textura y sabor de los alimentos. Una alimentación demasiado rica en grasas puede originar el incremento de los niveles de colesterol y de la obesidad en las personas adictas a las frituras.

IV.3.- Proteinas

Las proteínas sirven para la construcción, mantenimiento y respiración de las células y tejidos, crecimiento, brote de los cabellos y de las uñas. Muchas enzimas, anticuerpos y algunas hormonas del organismo son proteínas. Algunas fuentes de proteínas son de origen vegetal y otras de origen animal.

Las de origen vegetal son las semillas, las nueces, los cereales, las leguminosas. Las de origen animal son la leche, los quesos, las aves los pescados, los huevos y las carnes.

Entre las proteínas de origen vegetal, vale destacar el valor nutritivo de las semillas, así como lo imperecedero de las mismas, ellas desafían al tiempo. En la isla de la Citè, en París, se han encontrado semillas que han germinado después de siglos, no podemos decir que las semillas sean eternas, pero sobreviven al hombre en años de existencia.

La importancia de las proteínas y su consumo diario se debe a que el organismo no tiene reservas de proteínas, por lo que debemos consumirlas diariamente. Es necesario consumirlas durante el embarazo, la lactancia o después de haber sufrido traumatismos o heridas, porque en esas circunstancias necesitamos mayor cantidad de ellas para la pronta regeneración de los tejidos.

Es más recomendable el consumo de proteínas vegetales, ya que las carnes contienen mucha grasa escondida, pocas vitaminas y minerales y ningún tipo de fibras, tan importantes, para la limpieza de nuestro intestino.

El uso abusivo de proteínas animales sobrecarga el trabajo del hígado, los riñones e intestinos, además de la intoxicación de la sangre y de las células, favorece la aparición de cálculos renales, vesiculares y también la obesidad. Siempre pensamos que las carnes y los productos lácteos son los que contienen más hierro y no es así, las espinacas, los berros, el perejil y otros vegetales contienen alta cantidad, pero depende del tipo de cocción que le demos a los vegetales, el que desaparezcan sus vitaminas y minerales. Usar el agua donde se cuecen, es lo más recomendable.

V.- El incremento y abuso de antibióticos y hormonas para sustituir la falta de higiene en los criaderos y acelerar los procesos de engorde en los animales de consumo, es penado legalmente en algunos países

AGUA

El agua también nos alimenta y si no consumimos la cantidad diaria que necesitamos, nuestro organismo dejaría de funcionar adecuadamente. Las tres cuartas partes de nuestro cuerpo, al igual que el planeta tierra, están conformadas por agua y al dejar de consumir esa cantidad que necesitamos para desintoxicar el organismo de las toxinas acumuladas, se paralizarían las funciones de excreción de residuos que se acumulan en el colon.

La falta de consumo de agua y de alimentos ricos en fibra es una de las principales causas del estreñimiento, mal funcionamiento de los riñones, el hígado, de resequedad y deterioro de la piel.

Debemos consumir frutas y vegetales ricos en agua y tomar suficiente agua durante el día, ¡ por lo menos ocho vasos de agua! o de líquidos, es tan necesario como la pureza del aire que respiramos.

El "agua de coco", tierno es un suero natural, por excelencia, amigo solidario en casos de deshidratación y convalecencia. En la segunda guerra mundial fue usado con este fin. Es ideal para dárselo al recién nacido en pequeñas dosis, en sus primeros días de vida. Es excelente para la piel, dándole una gran frescura y una textura suave.

La frotación y exfoliación de las células muertas de nuestra piel, con una esponja o manopla mojada en agua, ayudará a que la misma respire a través de los poros, que es el órgano de mayor longitud de nuestro cuerpo, para que obtenga a través de los mismos el oxígeno y humedad necesaria para alimentarla. El agua también es un alimento vital, rico en minerales y encargado de hidratar y humectar nuestra piel, así como de regular la temperatura de nuestro cuerpo y ayudar para el metabolismo de las grasas. ¿ Cuántas veces un baño en la regadera a tiempo te regresa tu energía y quita la fatiga? Colocarse, luego, algún aceite vegetal para nutrirla, es lo ideal.

VITAMINAS

Las vitaminas se obtienen principalmente de las frutas y vegetales que son otros de los elementos necesarios para suministrarnos las energías que necesitamos para vivir. Además de las frutas y vegetales, están la levadura de cerveza, los granos sin refinar, las semillas leguminosas y lácteos así como las fibras tan necesarias para la limpieza de nuestro intestino, nuestra salud y bienestar. Los vegetales son las fuentes de antioxidantes más idóneos para fortalecer nuestro sistema inmune y combatir las células malignas que pululan por los caminos y vericuetos de nuestro ser.


VI.- El incremento de pesticidas, aditivos y abonos químicos en la agricultura y las radiaciones para la conservación de alimentos, ha aumentado los riesgos para el ser humano, ya que puede afectar nuestro sistema inmunológico y llevarnos a contraer enfermedades de alto riesgo

MINERALES

El papel que juegan los minerales es tan amplio y complejo que la ciencia le descubre nuevas funciones y bondades cada día. Pero del exceso de los mismos son los que llevan a la fabricación de cálculos y arenillas en nuestros riñones y vesícula biliar, y ácido úrico en nuestras articulaciones, de allí que debemos moderar el consumo de la sal, el azúcar y las carnes rojas que los contienen en altas dosis.

El 4% de nuestro peso, se debe a la presencia de minerales en nuestro cuerpo. Los minerales que requerimos en mayor cantidad son el calcio, el fósforo, magnesio, sodio, potasio, cloro, hierro y azufre. La mayoría de ellos se obtienen de frutas y vegetales, raíces y del agua del mar.

FIBRAS

La fibra de los alimentos no es asimilada por nuestro organismo, sin embargo juega un papel primordial en la neutralización de sustancias cancerígenas, porque reducen la absorción de grasas que es uno de los elementos que favorecen la aparición del cáncer. Es de gran utilidad para prevenir el estreñimiento y estimular el movimiento peristáltico de los intestinos. Deben consumirse con suficiente cantidad de agua ya que su capacidad de absorción, facilita la expulsión de excrementos y toxinas. Y no olviden el consumo del casabe, nuestro pan Sol, rico en fibras.

AIRE

Al hablar de lo que nos alimenta, de lo que nos nutre y ofrece la Naturaleza, no podemos dejar a un lado el aire que respiramos, que es el primer alimento que tomamos cuando nacemos, que es la primera comunicación que tiene el ser humano con la Naturaleza y es lo último que dejamos de hacer al morir, al dejar este mundo.

El aire esta asociado al oxígeno y los elementos que contienen oxigeno como son el aire que respiramos, el agua que tomamos y las frutas y vegetales que consumimos y que, lo contienen en grandes cantidades, además de las vitaminas y minerales, están ligados a la buena salud.

En las culturas orientales de la India, China, Japón y otras, manejan el arte de respirar como una herramienta que ellos utilizan en todos los instantes de su vida, cuando aman, trabajan, juegan, comen y hasta cuando pelean, usan el aire para mantener su vigor, físico, mental y espiritual. . Los poderes energéticos y estabilizadores del aire, es decir del buen hábito de respirar es esencial para mantener la salud.

VII.- Movimientos y ejercicios

¿ Sabías que el movimiento, el ejercicio también alimenta?. Pues sí, éste se encarga de estimular la circulación y nutrir de oxígeno a las células, reactiva la producción de endorfinas, además favorece la respiración y transpiración ayudándonos a eliminar sustancias tóxicas del organismo. La transpiración y respiración son procesos de desintoxicación y eliminación que requieren de un maravilloso líquido que es el agua. Y, ! por supuesto!, no te olvides de dar tus caminatas, subir el cerro, poner una música suave y bailar y si te consiguen los hijos bailando, no te olvides de decirles que te estás nutriendo y ríete!, que reír y bailar también nutren.


VIII.- Relación entre la mente y la salud


Algunas veces dejamos en manos de otros, bien sean médicos o yerbateros, la responsabilidad total de nuestra salud. No debemos dudar de la capacidad que tiene la ciencia de curar nuestros males, pero tenemos que pensar en otras alternativas complementarias, que están echando por la borda creencias que hasta el momento eran indiscutibles.

La buena o mala salud esta ligada, tanto a la parte física como a la parte mental o espiritual del hombre; los sentimientos y emociones inciden en ello. Los elementos de la naturaleza el aire, el agua, el sol y la tierra viajan a través de nosotros y nos alimentan día a día. Tener una visión integral de estos elementos de la Naturaleza y de los poderes que poseen, es necesario para fortalecernos, iluminarnos, darnos la energía y alegría de vivir, es un arte que debemos cultivar.
Antiguamente se creía que el cuerpo era una cosa totalmente divorciada de la mente y del espíritu. Desde hace mas de veinte años investigadores han establecido la influencia que tienen las emociones y sentimientos negativos en la aparición de enfermedades y han encontrado la relación que existe entre los distintos sistemas: el sistema inmunológico, encargado de las defensas del organismo, el sistema nervioso, que tiene la responsabilidad de conectar entre sí todos los nervios, que te cruzan de cabeza a pies y que son cables que se conectan a la central eléctrica que te da energía y motoriza tu cuerpo y mente, y por último el sistema endocrino que toma las riendas de las hormonas del ser humano, las que influyen junto con la mente, es decir, la psiquis, sobre los sentimientos y emociones, que pueden conducirte al estrés. Estos investigadores han encontrado la relación que existe entre el cuerpo y la mente y han comprobado que la respiración, como los ejercicios, la alimentación balanceada y la relajación permanente, ayudan en procesos degenerativos. Todos esos elementos se alimentan del aire, del oxígeno que es uno de los enemigos del cáncer y otras enfermedades de alto riesgo.

Tampoco debemos dudar de la capacidad que tienen algunas plantas medicinales, bien dosificadas, de su capacidad de sanarnos, pero de cualquier forma, no debemos dejar en manos de empíricos y cápsulas milagrosas el destino de nuestro cuerpo y de su buen funcionamiento, porque olvidarnos de nuestro ser interior y el poder de la mente a la hora de prevenir y manejar cualquier enfermedad, puede ser muy peligroso para nuestra salud.. Debemos concentrarnos en lo que esta dentro de nosotros mismos, y tener en nuestras manos el control de nuestra salud y bienestar.

Entre las cosas que podemos controlar, a nuestro real saber y entender, está nuestra dieta diaria, es decir, lo que ingerimos, porque nosotros somos lo que comemos, lo que sentimos, lo que pensamos, pero entre todas estas elecciones saludables que vamos a decidir, debería estar, en primer término, lo que va a nutrirnos, así como también, cómo vamos a respirar, ejercitarnos y descansar. Es importante destacar que el aire es fundamental en todas estas funciones por sus propiedades de oxigenación.

IX.- Hábitos alimenticios

Comer es ingerir indiscriminadamente todo tipo de alimento para saciarte, para calmar tus ansias de comer. Nutrirte es consumir balanceada y en cantidades moderadas lo adecuado, lo que necesita tu cuerpo para su buen funcionamiento.

Generalmente cuando nos sentamos a la mesa no prestamos atención a lo importante que es el acto de comer. Ponemos nuestra atención a los problemas de la casa o de la oficina, peleas o chismes del momento y no atendemos, a conciencia, lo que significa el acto de ingerir esos alimentos que van a darnos la energía y vigor necesarios, para acometer las tareas tanto físicas, como mentales y espirituales, que tenemos que emprender.

Al momento de sentarse a comer hay que crear un espacio para propiciar un ambiente grato, donde se pueda compartir en familia. Las conversaciones deben ser sobres temas agradables. Los hábitos alimentarios que nos inculcan desde niños influyen en la salud presente y futura de cualquier ser humano. Son muchos los factores que inciden en los buenos y malos hábitos alimenticios, entre ellos están las creencias, el estilo de vida, la comunicación. Por ejemplo, si oyes en tu casa que "los vegetales es comida para conejos" y pocas veces te los ofrecen en la mesa, lo más seguro es que no valorarás su importancia ni su sabor. En cambio si desde niño te presentan las frutas y vegetales como un manjar exquisito rico en vitaminas y minerales y te hablan de los beneficios de consumirlos, seguro que terminaras un adicto a los mismos.

Comer castigado muchas veces hace establecer una asociación de ese alimento que te obligan a consumir, con el propio castigo y muy difícilmente lo asociarás con algo grato que te produzca salud y bienestar. También, premiar a los niños para motivarlos a comer algo, es como concederle una medalla por tan difícil labor y termina siendo confuso, lo mismo el premio, que el castigo para el niño.

Comemos automáticamente sin poner atención a los alimentos que estamos consumiendo. Los alimentos tienen alma, tienen energías y depende de la relación que establezcamos con ellos y de la manera como los ingerimos, lo que tendrá un efecto positivo sobre nuestra salud y vida.

La masticación, es la base de una buena digestión y asimilación de los nutrientes. La digestión empieza en la boca, y es por eso que debes masticar y ensalivar los alimentos lentamente. Los carbohidratos son digeridos principalmente en la boca, gracias a la enzima llamada ptialina, que se activa y asimila con una masticación adecuada. Mientras más lentamente se coma, mas se asimila y se ingiere menor cantidad de alimentos. Mastique al menos veinte veces cada bocado es una recomendación saludable para enfermos y sanos.

De la boca va al estómago y por eso no debes tomar líquidos durante la ingestión porque esto impide una buena insalivación de los alimentos. Los jugos gástricos del estómago se diluyen con el agua, por lo que el estómago se ve precisado a producir más jugos gástricos, del necesario, produciendo la famosa "acidez". También se ingiere mayor cantidad de alimentos cuando no se mastica bien. Acondicionar el estomago con una ensalada antes de comer o a las personas que sufren de úlceras estomacales, administrarle un vaso de jugo de repollo antes de la comida es una buena práctica, para tener mejor digestión y asimilación de los alimentos.

ALIMENTARTE es nutrirte con amor, con el amor y cuidado que te mereces.

La Naturaleza es una madre que nos cobija y nutre y, si descubrimos los secretos que guarda en su seno podremos tener todo lo que necesitamos para alimentarnos en todos los sentidos, porque formamos parte de ella, y en ese gran concierto todos los procesos se cumplen sin alteraciones, salvo cuando el hombre infringe sus leyes.

Sería largo narrar de esa estrecha relación que existe entre lo que nos nutre y la Madre Naturaleza, pero repito que si observamos con respeto y amor lo que ella nos ofrece podremos tener un cuerpo más sano y ágil, una mente más clara y un espíritu mas fuerte y ligero… leve, como una hoja de paja que vuela con el viento.



BIBLIOGRAFIA

ADAM, Lutecia, Laboratorio de la Naturaleza, 1.990

ADAM, Lutecia, El Gran Laboratorio de la Naturaleza, 2.000

AUBERT, Claude, Dime cómo cocinas y te diré cómo te encuentras, 1993

CASTÉS B. Marianella, Odisea Inmunológica, 1.997

BELING, M.D, Stephanie, Power Foods, 1.997

QUILLIN, Patrick and Noreen, Beating Cancer with Nutrition, 1.994

 

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