Vitalidad
a través
de la respiración
y el movimiento
Lic. Vivian Rondón
I.- Introducción
" La vitalidad desde el punto de vista sistémico, la podemos abordar
como la resultante de múltiples mecanismos de regulación biológica,
los cuales se integran para mantener la estabilidad funcional, permitir su expresión
y conservar la armonía del sistema viviente humano"
(1)
A continuación se indican algunos índices de vitalidad:
1. Capacidad de esfuerzo.
2. Agilidad de movimiento.
3. Capacidad de extensión (elasticidad).
4. Plenitud de la onda respiratoria.
5. Respuesta inmunológica.
6. Expresión de emociones.
7. Resistencia al estrés.
8. Estado Nutricional.
Algunas características externas fáciles de reconocer
pueden dar una impresión global de vitalidad, como por ejemplo:
1. La risa fácil.
2. La fuerza de los instintos:
· Alimenticios (hambre - sed).
· Maternal.
· Lucha - Fuga.
· Etc.
3. Sonoridad y expresión de la voz.
4. La luz y la intensidad de la mirada.
5. La armonía y potencia de los gestos.
Es importante reconocer que los índices de vitalidad de un individuo
no son constantes y varían notablemente en diferentes períodos
de la vida, así tenemos que en estados emocionales transitorios
de euforia y depresión pueden alterarse los niveles de vitalidad.
Por otra parte, influyen de un modo decisivo y extraordinario en el
valor de dichos índices las motivaciones como el amor, la creatividad,
el cambio de ambiente y el contacto con la naturaleza.
II.- Respiración
La respiración es una acción gloriosa, en el hombre oprimido,
tenso, enfermo, esta función está gravemente alterada.
Los trastornos del ritmo y de la amplitud respiratoria crean círculos
viciosos retroalimentando la causa que las originó, así por
ejemplo, la ansiedad paraliza la musculatura torácica y el diafragma,
lo cual convierte a la caja torácica en un espacio rígido,
sin elasticidad; de esta manera, la respiración es jadeante
y la oxigenación está disminuida, esta situación
aumenta la angustia.
Podemos mejorar nuestro estado físico y mental mediante la forma
en que respiremos; incluso, cuando estamos perturbados podemos calmarnos
respirando lenta y apaciblemente, para ello es importante ponernos
en contacto con la energía de la respiración, ponernos
en contacto significa experimentar directamente, asimilar totalmente
nuestras sensaciones e integrarlas con los sentimientos, contrario
a pensar acerca de nuestra experiencia, catalogarla y determinar su
naturaleza.
La virtud de la respiración está en que se haga sin esfuerzo
ni tensión, con naturalidad; no es necesario que usted piense
en respirar correctamente; practicando con regularidad este tipo de
respiración, poniéndose en contacto con la sensación
que le produce es posible acrecentarla cada vez hasta que, finalmente
usted se pone en contacto con la esencia misma de ella. Usted no necesita
interpretaciones o palabras, simplemente usted estará en ella
directamente, es decir, estará integrado para así abordar
las demandas del mundo exterior, así como para metabolizar a
través del oxígeno sentimientos de perturbación.
III.- Movimiento del cuerpo
En nuestra vida cotidiana realizamos una serie de actos tales como
caminar, ponernos de pie, sentarnos, bailar, hablar, cantar, y tantos
otros. En estas actividades nuestro cuerpo está en movimiento,
siendo el punto común indispensable para el movimiento la contracción
y relajación de la masa muscular que actúa sobre los
huesos en sus articulaciones.
Dada la importancia de los músculos, huesos y articulaciones
para la vida cotidiana, es necesario conocer y comprender este sistema
vivenciándolo en su propio cuerpo para lo cual se propone como
herramienta vital el estiramiento.
El estiramiento centra la atención del practicante en la estructura
de su cuerpo, articulaciones, músculos, su funcionamiento, limitaciones
y posibilidades de movimiento, lo cual le permite al practicante tener
conciencia de su cuerpo, por tanto aprender a cuidarlo y a redistribuir
la energía en éste para mantener su vitalidad.
IV.- Estiramiento y Relajación
La relajación física puede alcanzarse mejorando la elasticidad
de los músculos, cuando éstos están rígidos
pierden la capacidad de relajarse por completo; si la tensión
no es eliminada con regularidad se acumula a las ya existentes, provocando
rigidez y reduciendo la capacidad para relajarse físicamente.
Puede ser que no existan mayores consecuencias si la rigidez se limita
a un plazo de tiempo breve, pero si se prolonga durante largos períodos
constituye un riego para la persona tales como sufrir de la columna,
padecer artritis, hipertensión, problemas cardíacos,
respiratorios, circulatorios, migrañas y de otros tipos que
pueden guardar relación con una tensión excesiva y con
la incapacidad para relajarse por completo.
V.- Estiramiento y Respiración
Los pulmones se expanden cuando el tórax se ensancha y se cierran
cuando éste se reduce de tamaño, los músculos
principales responsables de este movimiento son el diafragma, en la
parte inferior del tórax, que ensancha éste de arriba
abajo, y los intercostales, que lo ensanchan de un costado a otro,
y de atrás hacia delante.
Estos músculos principales de la respiración están
en íntima relación con otros músculos próximos
que, a su vez, lo están con el resto de los músculos
del cuerpo:
• Los
músculos de
la cabeza, el cuello
y los hombros influyen
en los intercostales.
• Los
músculos abdominales
y pélvicos influyen
en el diafragma.
• Los
músculos de
la parte superior de
la columna sostienen
directamente el tórax
y los intercostales,
mientras que la parte
inferior está anclada
y vinculada al diafragma".
(2)
Si estos músculos están rígidos y carentes de
elasticidad, es evidente que el diafragma y los músculos intercostales
estarán rígidos y por ende, la respiración queda
reducida.
Los estiramientos del cuello:
• Centran
la posición
de la cabeza: si ésta
está desviada
del centro produce
tensión en la
columna y en el tórax.
• Los
músculos del
cuello finalizan en
la parte superior del
tórax o en la
columna.
Cuanta menos rigidez
presenten los músculos del cuello, menos
limitarán el movimiento torácico y la capacidad respiratoria.
Estiramientos de los hombros:
• Los
músculos de
los hombros están
relacionados con los
del cuello, tórax
y columna.
Cuanto más libre estén los hombros, el cuello y la espalda,
menos comprimido estará el tórax y más profunda
será la respiración.
Los estiramientos de los músculos abdominales y de las caderas:
• Si
los músculos
abdominales están
rígidos y tensos
presentan resistencia
al empuje del diafragma
hacia abajo y la cavidad
torácica no
puede ampliarse al
máximo.
• Los
músculos de
las caderas están íntimamente
relacionados con los
músculos abdominales
y de la zona inferior
de la espalda.
Los músculos abdominales, los de las caderas y parte inferior
de la espalda si se encuentran tensos entorpecen directamente la acción
del diafragma y por tanto, la profundidad del movimiento respiratorio.
Una vez recobrada la flexibilidad de los músculos antes mencionados,
mediante los ejercicios de estiramientos, contribuirán a un
movimiento respiratorio más libre, profundo y relajado.
(1) Toro, R. Vitalidad, 1992
(2) Thie, F.: Balance Muscular para la Salud. 1991.
Bibliografía
Thie,
John
F.
Balance
Muscular
por
la
Salud.
1991.
Tarthang, Tulku. Relajación Kum Nye. 1993.
Toro, Rolando. Teoría de Biodanza. 1992.
Vasey, Christopher. Curación y Vitalidad por el Equilibrio Acido-Básico.
1992.