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Oncólogo español : «Venceremos al cáncer punto a punto»

El oncólogo español Joseph Baselga afirma que en su país curan entre un 50 a 60 por ciento de los tumores y que la mortalidad está bajando. Basa su optimismo en la lucha contra el cáncer por los “tremendos avances de la biología molecular”

Oviedo, España. 16 Junio 2004. El oncólogo Josep Baselga, de 44 años, fue profeta primero en Estados Unidos y luego en España. Trabajó durante años en el prestigiosísimo Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York y en 1996 regresó a España. Simultanea la medicina pública con la privada. Es jefe del servicio de Oncología y coordinador de Oncología, Hematología Clínica y Radioterapia del Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona, y director del Instituto Oncológico Teknon. Además, es profesor titular de Medicina de la Universidad Autónoma de la capital catalana.

El doctor Baselga es el único miembro europeo de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO). Está en Oviedo como miembro del jurado del premio «Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica.

-En los últimos tiempos, se ha manifestado muy optimista sobre la posibilidad de conseguir la curación del cáncer.

-Es como lo del vaso medio vacío o medio lleno. Soy optimista por naturaleza, pero también porque hay datos que lo justifican. En España curamos un 50 o un 60 por ciento de los tumores, que es mucho. En cáncer de mama estamos llegando a curar el 90 por ciento. No se puede olvidar la tragedia del diez por ciento que no se cura. Yo mismo atiendo a diario pacientes que se mueren y tengo mi ración de recuerdo del problema. Pero, insisto, la mortalidad está bajando.

-¿Otra razón para el optimismo?

-Los avances en biología molecular han sido tremendos. Todo el genoma está descifrado y entendemos por vez primera las bases moleculares del cáncer. Entendemos el código, las causas del cáncer a nivel molecular, por qué la célula pasa de normal a cancerosa. Y junto con esto hay una revolución de fármacos nuevos que precisamente están diseñados para atacar estas dianas moleculares.

-¿Cómo se puede definir la diana molecular?


-Es difícil. Hay una serie de sucesos moleculares que llevan a que una célula normal se transforme en cancerosa. Una vez que se identifica que una molécula o un gen son responsables de un determinado comportamiento celular, se convierten en una diana.

-Un ejemplo.

-Imagine un coche desbocado, que va a 200 por hora en una zona en la que debería ir a 40. Puede ser que le falle el líquido de frenos, o el cable de los frenos, o el pedal... Todo esto serían dianas para hacer que el coche vuelva a funcionar bien. Si en un tumor tienes la capacidad de identificar la proteína que hace que el tumor crezca ilimitadamente, esa molécula la puedes atacar. Esto es lo que estamos haciendo y está dando frutos. Con la ventaja adicional de que tiene pocos efectos secundarios. Puedo poner otro ejemplo...

-Adelante.

-Supongamos una situación de guerra en la que sabemos que el enemigo tiene un centro de mando en la capital. Y sabemos que la clave de la operatividad es ese centro de mando. Hasta ahora, lo que hacíamos con la quimioterapia era mandar los aviones B-52 y bombardear la capital con diez millones de habitantes hasta arrasarla con la esperanza de que, de paso, nos cargáramos el centro de control. Con riesgo, porque el centro de mando puede estar en un búnker y puedes cargarte toda la ciudad sin tocarlo. Ahora, con estas terapias dirigidas, las cosas son muy distintas. Identificas el centro de mando y sus puntos débiles y envías un misil dirigido que sólo va a atacar a aquel centro de mando y lo va a destruir. Estas terapias moleculares son como balas mágicas que van directas hacia el tumor.

-¿Cuál es la causa de que la supervivencia de las mujeres con cáncer supere en más de diez puntos porcentuales la de los varones?

-Eso no durará mucho tiempo. La razón es que el cáncer de mama es muy prevalente en mujeres -y se cura en un porcentaje muy alto- y el de pulmón es menos frecuente.

-O sea, que cuando se produzca el previsible aumento del cáncer de pulmón en mujeres, esto cambiará.

-Eso es. Y es un problema, porque el cáncer de pulmón en mujeres sube y sube. Es una tragedia. El problema del tabaco lo vamos a pagar muy caro. En Estados Unidos, en este momento, el cáncer de pulmón en mujeres es la primera causa de muerte por cáncer, por delante del de mama y el de colon.

-Usted se ha mostrado optimista sobre la curación del cáncer de pulmón, el que más muertes causa.

-Es que hay avances conceptuales importantes. Hay un par de medicamentos que atacan a unos receptores que yo empecé a estudiar en 1985 en el Memorial. Fue apasionante. Fuimos los primeros en aplicarlos a pacientes y empezamos a ver respuestas estupendas en enfermos que ya habían recibido todo tipo de tratamientos y que no les quedaba ninguna esperanza. Recuerdo una mujer con cáncer de pulmón que estaba en silla de ruedas. Ocho días después vino a verme, andando y muy mejorada. Comprobamos que había un diez por ciento de pacientes -un diez por ciento, no más- con una mejoría espectacular. Y, ahora, resulta que, hace menos de un mes, dos grupos de la Universidad de Harvard, cada uno por su lado, descubrieron que estos pacientes que respondían tenían una mutación en el receptor al que me he referido, y que estas mutaciones predicen unos niveles de respuesta altísimos. Esto abre de repente, para los enfermos de cáncer de pulmón que ya han recibido quimioterapia y para los que no hay nada disponible, una opción nueva que permite predecir si van a responder al tratamiento o no. De manera paralela, en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) de la semana pasada se presentó un estudio con un fármaco para enfermos de cáncer de pulmón avanzado que ha demostrado que aumenta la supervivencia.

-Luego la previsión es...

-Que la mortalidad por cáncer de pulmón va a bajar.

-¿Drásticamente?

-No. Éste es otro concepto que tenemos que entender: no hay soluciones drásticas. Vamos a ir arrancando esto punto a punto. Si un año arrancas un dos por ciento, y al año siguiente un tres, y al siguiente un cinco, en veinte años -por decir algo- tienes el problema solucionado. Pero es que esto está ocurriendo en pulmón, en mama... En cabeza y cuello acabamos de presentar un trabajo en ASCO en el que un anticuerpo monoclonal aumenta la supervivencia de manera tremenda sin necesidad de quimioterapia. Hay muchas cosas que van mejorando.

-¿En qué campo observa mayores progresos: radioterapia, quimioterapia o cirugía?

-Progresan las tres. Pero donde veo más esperanzas es en los tratamientos a medida, los moleculares. La cirugía también avanza. Ahora se ha visto que para operar el cáncer de colon no hace falta abrir de arriba abajo, sino que se puede hacer una cirugía por laparoscopia, con una pequeña incisión. Para el cáncer de próstata se puede dar radioterapia con una dosis muy alta porque disponemos de aparatos mucho mejores y tenemos capacidad de simular las dosis y preservar el tejido sano. En quimioterapia para el cáncer de mama tenemos los taxanos que han aumentado la supervivencia. Pero lo que tiene más futuro son las terapias moleculares, porque son el camino que nos permite predecir lo que nos espera. En quimioterapia, lo que se hace es probar, y sólo empíricamente sabes si funciona o no.

-¿Plazos para la curación?

-La mortalidad por cáncer de mama está bajando entre un 2,5 y un 3 por ciento por año, y creo que se está acelerando. Es una barbaridad. Es un buen ejemplo.

Extractado de: Diario La Nueva España

 

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