El
estrés puede
aumentar el riesgo
de cáncer
endometrial
El
estudio
realizado
por
científicos
estadounidenses
revela
que
el
estrés
podría
aumentar
el
riesgo
de
cáncer
uterino.
14
de
julio.
Un
estudio,
realizado
en
animales
de
laboratorio,
plantea
la
posibilidad
de
que
estrés
aumente
el
riesgo
de
tipo
más
común
de
cáncer
uterino.
La
investigación
fue
desarrollada
por
científicos
de
Wake
Forest
University
Baptist
Medical
Center
(EE.UU.),
y se
publicó en
la última
edición
de
la
revista
Menopause,
editada
por
la
asociación
North
American
Menopause
Society.
Los
resultados
del
nuevo
trabajo
indican
también
que
dos
bebidas
alcohólicas
al
día
no
aumentan
el
riesgo
de
cáncer
de
mama
o de
endometrio
en
las
mujeres
que
no
toman
estrógenos.
Los
resultados
de
este
nuevo
estudio
indican
que
se
necesita
observar
más
de
cerca
los
efectos
del
estrés
y del
estatus
socioeconómico
en
el
riesgo
de
cáncer
endometrial
y de
mamas
en
las
mujeres,
afirman
los
especialistas.
"
El
estrés
social,
tal
vez
debido
a los
aumentos
del
aislamiento
social
y a
las
experiencias
hostiles
del
entorno
humano,
puede
situar
a la
mujer
postmenopaúsica
en
situación
de
riesgo
de
cáncer
endometrial
y de
mama",
señala.
En
el
estudio
se
analizaron
dos
grupos
de
monos
hembras,
unas
pertenecientes
a una
jerarquía
social
más
dominante
y otras
pertenecientes
a una
jerarquía
más
subordinada.
Se
vio
que,
comparadas
con
las
pertenecientes
al
grupo
dominante,
las
hembras
socialmente
estresadas
del
grupo
subordinado
padecían
un
riesgo
aumentado
de
cáncer
de
endometrio,
que
afecta
a entre
un
1 y
un
2 por
ciento
de
las
mujeres
y es
más
común
en
edades
avanzadas.
Las
monas
subordinadas
también
registraban
cambios
en
sus
tejidos
mamarios,
si
bien
estos
no
eran
tan
significativos
como
los
cambios
uterinos.
Se
analizaron
también
los
efectos
del
consumo
moderado
de
alcohol
en
el
riesgo
de
cáncer
de
mama
y de
endometrio.
El
estudio
en
monos
se
diseñó para
comparar
directamente
a aquellas
con
la
menopausia
que
bebían
una
cantidad
moderada
y controlada
de
alcohol
con
aquellas
que
no
bebían
nada
de
alcohol.
La
mitad
de
los
animales
fue
entrenada
para
consumir
voluntariamente
dos
bebidas
de
alcohol
diariamente
durante
26
meses.
No
se
observaron
diferencias
en
los
marcadores
de
cáncer
en
ninguno
de
los
grupos.
Fuente:
Gabinete
de
prensa
de
AstraZéneca