Avances
en
la
investigación
del cáncer
María José Atiénzar
La
comunidad científica
ha logrado importantes
logros en el conocimiento
de los procesos que afectan
a células y los
tejidos, así como
en el desarrollo de nuevos
fármacos y terapias
contra el cáncer.
Madrid,
noviembre 2004. Una
de cada mil personas
desarrollará el
cáncer en su vida.
Y aunque la supervivencia
de los enfermos de cáncer
a los cinco años
está por encima
del 50%, aún
queda mucho por hacer.
La comunidad científica
avanza en el conocimiento
de los procesos en las
células y tejidos,
en el desarrollo de nuevos
fármacos y en
la utilización
efectiva contra el cáncer.
"
Estamos todavía
al comienzo del proceso
de la terapia individualizada,
que aún tardará de
15 a 20 años en
desarrollarse con fármacos
de éxito",
asegura Joan Massagué,
jefe del Departamento
de Biología Celular
del Sloan Kettering Cancer
Center de Nueva York,
quien junto a los científicos
Folkman, Volgestein,
Weinberg, y Hunter, acaba
de recibir el Premio
Príncipe de Asturias
de Investigación
2004.
Según explica
Massagué, un fármaco
tarda unos 15 años
en llegar al mercado
y exige una inversión
de 800 millones de euros
para pruebas que, en
más del 90% de
los casos, fracasan.
Los nuevos fármacos
contra el cáncer
mejoran notablemente
los disponibles actualmente
y producirán menos
efectos secundarios.
Se trata de una nueva
generación de
fármacos que ataca
directamente al eje del
sistema o a los procesos
fundamentales de las
células cancerosas.
Desde 1982, el científico
español investiga
ciertas proteínas
implicadas en la transformación
celular que activa los
tumores. Afirma que sólo
se conoce un 10% de lo
que hay que saber sobre
el cáncer, pero
eso nos aproxima al
90% restante.
Massagué inició en
Estados Unidos sus estudios
trabajando sobre la insulina
y después se centró en
los factores que regulan
la división celular.
Se propuso aplicar la
técnica que había
desarrollado con la insulina
para desenmascarar los
receptores de otras hormonas.
Eligió el TGF
(Factor de Crecimiento
Transformante) y gracias
a su trabajo hoy sabemos
que es una de las llaves
maestras que detiene
la multiplicación
de las células.
Cuando esa llave falla,
las células se
dividen sin control:
es el cáncer.
Las investigaciones
del equipo de Massagué sobre
el TGF han permitido
ensayos con fármacos,
aún en fase experimental,
que intentan restaurar
el funcionamiento de
esta hormona para tratar
algunos tipos de cáncer.
Después de 30
años de investigación
empiezan a conocerse
los procesos que llevan
a las células
cancerosas a ser capaces
de replicarse ilimitadamente,
invadiendo tejidos
ajenos.
Massagué define
el cáncer como "una
ruptura del comportamiento
social de las células
debido a mutaciones que
dan al traste en cuestión
de días o meses
con centenares de miles
de años de evolución".
Billones de células
de nuestro organismo
están organizadas,
se comunican y se regulan
entre ellas para constituir
tejidos y órganos.
Se rigen por normas tanto
para la división
como para la eliminación
celular. En el sistema
de envío de señales
entre las células
es donde suelen darse
los fallos que originan
el cáncer. Son
mutaciones que crean
desajustes.
Se investiga también sobre la metástasis (células muy agresivas
que se desplazan a otros lugares), causante del 90% de las muertes. Con frecuencia,
el tumor inicial no está en un órgano vital, como sucede en la
mama o la próstata, y es la metástasis la que acaba causando
la muerte.
"
El sistema lucha contra ello. Pero algunas células acumulan armas y disfraces
suficientes para invadir un tejido que no es el suyo", describe Massagué.
Una nueva generación de tratamientos prevendrá mejor las metástasis
o las eliminarán si se producen.
Las tecnologías del genoma humano permiten leer el estado genético
de un tumor y con ello su probable evolución. Con ello, se podrá predecir
el riesgo, la propensión hereditaria a desarrollar determinados tumores.
Hasta ahora se vienen aplicando terapias clásicas que son efectivas en
determinados cánceres. Son sustancias que matan más a las células
tumorales que a las normales y se ha aprovechado esta cualidad.
La nueva quimioterapia trata de entender la biología, identificar los
sistemas, los circuitos. Conocer cómo se rompen esos sistemas y encontrar
la forma de eliminar ese circuito adulterado a la célula cancerígena.
Sobre este conocimiento se han encontrado ya moléculas que van contra
puntos concretos de actuación. Surgen nuevas esperanzas para luchar contra
tan poderoso enemigo. La investigación del cáncer ha empezado
a cumplir la promesa.
Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias