Vida
sana para prevenir el cáncer de piel
Por Miguel Aizpún Ponzán, especialista
en dermatología y alergia
España, 23 de agosto 2005. Cuando usted
sale al sol, viste una camisa de manga larga,
pantalones largos y un sombrero de ala ancha,
lleva gafas de sol y se pone una crema con filtro
solar; se mantiene a la sombra y permanece en
el interior entre las 12 de la mañana
y las 4 de la tarde, período en el que
el sol es más fuerte. De esta forma,
hace todo lo humanamente posible para evitar
el cáncer de piel. ¿No es cierto?
No necesariamente. De hecho, protegerse del
sol es el paso más importante que usted
puede dar para resguardarse del cáncer
de piel. Pero podría hacer mucho más.
Según las nuevas normas de la American
Cancer Society, una forma de vida sana puede
ayudarnos a protegernos frente a diversos cánceres.
Además, estudios recientes sugieren que
algunos de estos hábitos (sobre todo,
una buena nutrición y abstenerse de fumar)
pueden reducir de manera importante las probabilidades
de padecer cáncer de piel.
En la actualidad, está fuera de toda
duda el efecto carcinógeno que tiene
el tabaquismo sobre los pulmones, y cada año
se conoce mejor la relación entre el
consumo de tabaco y otros tipos de cáncer.
Las neoplasias malignas de la piel no son una
excepción. En una revisión reciente,
los autores aluden a un gran estudio efectuado
sobre más de 107.000 enfermeras en USA,
en el que observaron que el riesgo de desarrollar
un carcinoma epidermoide era un 50% mayor en
las fumadoras que en las que nunca habían
fumado. Las fumadoras también tenían
una tasa más alta de cánceres
de boca, labios y región anogenital.
Aunque la incidencia de melanoma no fue mayor
en las fumadoras, las pacientes con melanoma
tenían más probabilidades de morir
por su enfermedad que las no fumadoras. ¿Por
qué?. Probablemente debido a que el consumo
de tabaco altera su sistema inmunitario.
Las fumadoras empedernidas con historia prolongada
de tabaquismo del estudio mostraron también
una tendencia dos o tres veces mayor a padecer
psoriasis y la mayoría tenían
síntomas de cara de fumador, similares
al fotoenvejecimiento causado por la luz solar.
El consumo de tabaco, lesiona las fibras elásticas
y de colágeno de la piel y reduce su
aporte de oxígeno y agua, todo lo cual
acelera la formación de arrugas y la
flaccidez. Durante el cuarto decenio de vida,
los fumadores pueden tener marcadas arrugas
y una tez cetrina, y su coloración puede
volverse grisácea con pigmentaciones
anaranjadas, violáceas o rojizas. Incluso
los que no temen sufrir un cáncer deben
dejar de fumar si les importa su aspecto.
Cada vez existen más datos acerca de
la relación entre la dieta y el cáncer
de piel. Por ejemplo, después de que
en varios estudios en animales se relacionaran
las dietas ricas en grasa con el cáncer
, un grupo del Baylor College of Medicine de
Houston ha llevado a cabo un estudio de gran
alcance en personas. Una dieta baja en grasa
puede reducir de manera significativa las probabilidades
de desarrollar tumores cutáneos premalignos
y posteriores cánceres de piel en las
zonas del cuerpo expuestas a la luz UV.
Otros estudios recientes y prometedores han
sugerido que el aumento del consumo de retinol
(una forma de vitamina A que se encuentra en
el hígado, los aceites, los huevos y
los productos lácteos), de té
verde o negro y de la especia india curcumin
(conocida popularmente como comino) puede contribuir
a la protección frente a las neoplasias
malignas de la piel. Es necesario seguir estudiando
estos temas. Por el momento, para salvar su
piel, utilice protección solar y siga
estas recomendaciones, adaptadas del American
Cancer Society:
1.- Ingiera una dieta rica en fibras con abundantes
frutas, verduras, pastas y cereales.
2.-
Limite la grasa de la dieta a no más
del 30% de las calorías diarias y el
consumo de grasas saturadas (procedentes de
productos animales como la carne roja, la mantequilla
y el queso) a no más del 10% de las calorías
diarias.
3.- Intente hacer al menos 30 minutos de ejercicio
moderado al día y mantenga un peso saludable.
4.- Limite la ingestión de alcohol y
no consuma ninguna clase de tabaco.
Siga estos consejos y reducirá el riesgo
de sufrir una neoplasia maligna de la piel y
casi cualquier otra forma de cáncer,
así como enfermedades cardíacas
y otros cuadros potencialmente mortales.
Fuente: Diario digital La
Rioja