Cómo
eliminar el estrés
Buenos
Aires 7 setiembre. 2005.- Suena el despertador.
Ducha, ropa, transporte. Oficina. Café.
Reunión. Correr a la otra reunión.
Apuros, presión, tensión. Buscar
a los chicos en el colegio. Bañarlos.
Preparar la comida. Comer. Televisión.
A dormir.
“Los apuros, las presiones laborales,
familiares, y sociales producen en nosotros
un síntoma muy frecuente, aunque no el
único, que es la contracción muscular
por tensión que todos conocemos como
contracturas, particularmente de la nuca y hombros
o de la zona cercana al cuello, aunque bajo
tensión nos puede doler desde la misma
cara hasta el cuero cabelludo”, enuncia
Víctor Michleón, psicólogo
de la Unidad de Medicina del Sueño, dependiente
de la Universidad de Buenos Aires. .
Si bien las respuestas más comunes a
las tensiones son darse un masaje, o tomar analgésicos,
pueden hacerse varias cosas para cortar la tensión
desde la raíz: Víctor Michelón
recomienda varias técnicas que pueden
ayudar a controlarla y hasta a evitarla. Y aclara
que las técnicas de relajación
no deben remplazar a la consulta con el médico,
ya que si los dolores son persistentes puede
tratarse de algo más que una contractura
muscular por distrés.
Relajarse, músculo por músculo
La relajación muscular progresiva, fue
descripta por el Dr. Edmund Jacobson en un libro
sobre insomnio. “Este método, que
se utiliza con frecuencia en los tratamientos
de los problemas del sueño y en otros
problemas donde la tensión muscular o
los pensamientos rumiantes resultan un problema,
consiste en contraer durante algunos segundos
cada parte del cuerpo, y luego aflojarla”,
explica el especialista. Se comienza por los
dedos de los pies, luego se pasa a los empeines,
tobillos, piernas, y así sucesivamente
hasta llegar a la cabeza. “
“Aunque puede realizarse sin mayores conocimientos
porque a cada contracción muscular le
sigue una relajación –explica Michelón-,
hay profesionales que realizan consultas de
media a una hora para enseñar o entrenar
en este método natural de relajarse”.
Y aclara que la persona debe usar ropa suelta,
y debe recostarse sobre un lugar cómodo,
con luz tenue, de temperatura agradable y sin
ruidos molestos.
Meditación
“Meditación quiere decir ‘hacer
nada’ física y mentalmente, lo
que ayuda a disminuir el alerta neurofisiológico
y los pensamientos rumiantes ó invasivos
–relata Michelón-. Se trata de
una técnica para eliminar todo pensamiento
conciente o voluntario”.
Y recomienda comenzar desde una posición
cómoda. Además, aclara que el
entorno debe estar preparado para la meditación:
“poca luz, sin ruidos y buena temperatura
medio-ambiental”.
“Lo primero es relajar el cuerpo y poner
la mente en blanco, que no es tan sencillo como
parece –advierte-. Algunas personas encuentran
útil pensar en una gran pantalla de cine
en blanco, otras se concentran en el ritmo de
su respiración. Se puede también
repetir mentalmente o con sonidos palabras clave
o mantras, de las cuales el más famoso
es OM, aunque pueden usarse otras o sonidos
guturales. También puede producirse ese
sonido con aire desde la garganta y exhalar
por la boca, en forma más o menos suave”.
El psicólogo explica que cuando se medita,
se produce un estrechamiento del terreno de
la conciencia en un estado mental parecido al
de escuchar música suave o al recién
despertar: “no estamos dormidos pero tampoco
alertas”. Y aclara que si bien no es fácil
dominar esta técnica, gracias a ella
pueden alcanzarse estados mentales de profunda
paz.
Imaginar
Otra de las técnicas para bajar el nivel
de tensión es la llamada imaginería.
Consiste en imaginar o recordar con profundidad
una situación placentera. “Esta
situación o ‘lugar íntimo’
–relata Michelón- puede ser una
playa semi-desierta en un día soleado,
donde la persona esta tomando sol y ‘siente’
la calidez de la arena, el bienestar que proporcionan
los rayos del sol, su piel caliente que le produce
sensaciones corporales placenteras, pequeñas
gotas de sudor que caen de su frente, el ruido
de los pájaros en el mar, o del golpe
de las olas, la brisa suave y cálida
que mueve las hojas de los arbustos”.
Y explica que esta técnica puede practicarse
individualmente o en grupo, y en todos los casos
debe realizarse una vuelta a la realidad pausada,
para evitar sobresaltos.
Contemplar
La contemplación puede realizarse en
cualquier sitio, pero es preferible hacerlo
en casa o en un consultorio. El método
consiste en centrar la atención o mirar
fijo a un solo elemento, que puede ser variado:
la luz de una vela, una pared, una fogata, un
río o el mar. “Al principio la
mente recibirá estímulos y recuerdos
diversos; pero a medida que progresa la concentración,
dejaremos los pensamientos de lado y nuestra
conciencia quedará ‘en blanco’.
Es lo que nos ocurre en forma natural cuando
miramos televisión ‘sin ver’,
cuando miramos llover o cuando ‘nos colgamos’”,
explica Michelón.
Además, el psicólogo recomienda
los ejercicios respiratorios o asanas yoga,
la práctica del Tai-Chi-Chuan con un
instructor especializado, o del shiat-zu, reiki
o masajes.
Cuidarse para estar bien
“El descanso físico y la reparación
física y mental no es un asunto de la
noche, sino algo que se construye durante las
24 horas, con nuestras actitudes y hábitos
cotidianos”, dice Dra. Mirta Averbuch,
especialista en Medicina del Sueño.
La especialista recomienda, para aliviar la
tensión psicofísica, cambiar algunos
hábitos como disminuir la cantidad de
cafeína que consumimos por día,
y beber menos alcohol: “estas sustancias
ayudan a excitar o deprimir al sistema nervioso,
aunque en cantidad no prudente atentan contra
nuestro sueño y descanso, produciendo
un estado de excitación o depresión
que favorece al agotamiento. Por eso es recomendable
dejar de consumirlos después de las 17
horas y comenzar a preparar a nuestro cuerpo
para relajarnos y dormir bien. Preparar la hora
para uno mismo es una de las tareas que agradecen
nuestro cuerpo, nuestra mente, y nuestros seres
queridos”.
Veinte formas de relajación Estas situaciones
han dado buenos resultados a muchas personas
con problemas de contracción muscular
o nerviosa:
- Practicar ejercicio en forma regular
- Anotarse en maratones
- Darse un baño de inmersión con
agua tibia por la tarde
- Darse baños de vapor
- Darse una ducha fría cuando hace calor
- Arreglar las plantas
- Irse al río a pescar
- Cantar. Bailar.
- Hablar con un amigo
- Escuchar música
- Hacer trabajos manuales
- Tomar un vaso grande de leche entera tibia
- Leer una novela
- Concentrarse en el tic-tac de un reloj o en
metrónomo
- Orar. Rezar.
- Pensar en alguien que uno quiere
- Estar con alguien que uno quiere
- Mirar fotos agradables
- Salir a pasear
- Reírse, bromear
Cada persona debe elegir su modo de relajarse
y sentirse bien, porque nadie sabe más
que uno lo que lo calma y hace feliz
Fuente: Clarín: www.clarin.com.ar
Fuente: www.dormirmejor.com.ar