La
depresión severa aumenta los riesgos
del cáncer y fortalece los temores
Barcelona.
22 setiembre 2005. La depresión severa
aumenta en 2,6 veces el riesgo de muerte en
los pacientes con cáncer, según
un estudio realizado por investigadores del
Hospital Clínico de Barcelona, que destaca
la importancia de la detección precoz
de los trastornos psicopatológicos en
los afectados.
La investigación, que se llevó
a cabo durante un período de tres años
sobre 199 enfermos de leucemia que habían
recibido un trasplante de médula ósea
y habían sobrevivido al período
crítico de los 90 días posteriores,
reafirma la hipótesis que se ha barajado
en los últimos años sobre la relación
entre la depresión y una menor supervivencia
de los pacientes con cáncer.
Jesús María Prieto, responsable
del trabajo, explicó que del total de
199 enfermos estudiados, 9% (18) padecía
depresión severa, 8,5% (17) tenía
síntomas de depresión menor, mientras
que el restante 82,5% (164) no evidenciaba ningún
estado depresivo.
Los porcentajes de supervivencia de los enfermos
con depresión aguda después del
trasplante de médula fueron de 50, 33
y 33,3% al cabo de uno, tres y cinco años,
respectivamente, señala Efe.
En cambio, los mismos índices en pacientes
sin depresión fueron significativamente
más elevados, con 77,4, 60,4 y 53%, respectivamente.
"En los años posteriores, los pacientes
con depresión tienen un riesgo de morir
2,6 veces superior que los pacientes sin depresión",
afirmó Prieto, quien destacó que
es importante la duración del estado
depresivo, ya que cuanto más crónica
es la condición, peor incidencia tiene
en la salud del enfermo.
Según los autores del estudio, los datos
demuestran la importancia de la detección
precoz y del tratamiento de la depresión
mayor en estos enfermos, puesto que se han obtenido
resultados parecidos en otros tipos de cáncer,
como el de mama o de pulmón.
A pesar de que no se puede explicar con exactitud
la asociación entre depresión
y mortalidad, los investigadores recalcan que
se tendría que impulsar la creación
de un protocolo de tratamiento psiquiátrico
y oncológico integrado, dirigido no sólo
a las personas con cuadro depresivo, sino a
los enfermos a los que la noticia les ha entristecido
sobremanera.
La oncóloga Montserrat Rovira, que trabaja
en la unidad de trasplantes de médula
ósea del Clínico, reconoció
que el trasplante "es un proceso muy agresivo
que dura mucho tiempo", por lo que "es
importante detectar signos de depresión
mayor para mejorar la calidad de vida de los
enfermos".
A la presentación del estudio asistieron
dos enfermos de leucemia que fueron asistidos
en el Clínico por la psico-oncóloga
Nuria Sánchez y que constataron la importancia
de una atención psicológica y
psiquiátrica adecuada para afrontar la
enfermedad y reducir el sufrimiento que provoca.
Los optimistas están más
protegidos
Vulnerables. Las personas que
padecen trastornos psiquiátricos tienen
una incidencia superior de cáncer que
el resto de la población, de acuerdo
con el estudio de los investigadores españoles.
El enfermo psiquiátrico tiene de dos
a tres veces más posibilidades de sufrir
de afecciones oncológicas.
Fortalecidos. Los individuos
que presentan un perfil optimista tienen menos
riesgo de desarrollar cáncer que aquellos
que tienen tendencia a ser fatalistas. Se parte
del principio de que cuerpo y mente están
unidos y por ello se debe mantener la mente
fortalecida para proteger a todo el organismo.
Fuente: Diario El Universal de Venezuela: www.eud.com