---
-

 

La importancia de la buena nutrición para afrontar el cáncer

La anorexia disminuye las posibilidades del enfermo de recibir los tratamientos adecuados y termina afectando su supervivencia

Madrid. 21 abril 2004. El 84% de los pacientes con cáncer avanzado en España requiere algún tipo de soporte nutricional, según los resultados del estudio epidemiológico NUPAC I, en el que participaron de 781 pacientes.

“ Al disminuir las proteínas y las reservas energéticas del paciente, le predispone a sufrir unos riesgos importantes a la hora de afrontar la quimioterapia y otros tipos de tratamientos, incluyendo el quirúrgico”, afirma el doctor Manuel González Barón, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz y director de la cátedra extraordinaria de Oncología Médica Paliativa de la Universidad Autónoma de Madrid.

El tema fue presentado en el Simposio Internacional sobre el Manejo de la Nutrición en Pacientes con Cáncer, inaugurado hoy en Madrid, donde se analizan las consecuencias de la malnutrición en la calidad de vida del enfermo A la malnutrición se llega a través de la anorexia –pérdida de apetito–, que afecta al 42 por ciento de los enfermos con cáncer avanzado, según los resultados de este mismo estudio.

Si no se trata a tiempo, deriva en caquexia, una malnutrición extrema, que se acompañada de fatiga, anemia y pérdida de masa muscular. “La anorexia y la caquexia forman un binomio indisoluble, puesto que la una induce a la otra”, afirma el profesor González Barón.

“ Cuando el mal es profundo, es muy difícil recuperarse, pero sí se pueden hacer dos cosas: por una parte, prevenir la caquexia y, por otra, tratar las fases iniciales de la enfermedad”, añade este especialista.

“ No hay que olvidar que combatir la anorexia es fundamental para evitar que disminuyan las posibilidades que tiene el paciente oncológico de recibir un tratamiento adecuado y, por lo tanto, sus posibilidades de supervivencia”, continúa el doctor González Barón.

Los especialistas coinciden al señalar que los oncólogos españoles no dan suficiente importancia al problema. “Durante mucho tiempo hemos estado preocupados por cómo tratar específicamente el tumor y, a veces, se nos ha olvidado que somos médicos de enfermos que, entre otras cosas, padecen cáncer”, agrega el profesor González Barón.

El doctor Carlos Camps Herrero, jefe del Servicio de Oncología del Hospital General de Valencia, cree que esta situación obedece “a un problema cultural, dado que el oncólogo se ha preocupado sobre todo por combatir el cáncer, dando menos importancia al tratamiento del resto de los síntomas. Este problema también es fruto de la falta de tiempo y recursos que hay en los hospitales”.Deterioro de la calidad de vida.

La desnutrición provoca que el paciente pierda masa muscular y limita su movilidad y su capacidad para realizar labores cotidianas, lo que supone un deterioro importante de su calidad de vida.

De hecho, un 48,7 por ciento de los participantes en el estudio NUPAC presentaba una disminución evidente de la actividad. Además, la malnutrición conlleva un efecto psicológico muy negativo, ya que aumenta la sensación de gravedad que percibe el paciente y sus familiares ante la pérdida progresiva de peso. “No es lo mismo tener una enfermedad y estar bien nutrido, que tener dificultades añadidas que empeoran el pronóstico”, explica el doctor Camps Herrero.
Entre los tratamientos con los que los médicos hacen frente a este problema destacan los estimulantes del apetito, basados en acetato de megestrol, que incrementa las ganas de comer del paciente y le permiten ganar peso.

El acetato de megestrol es un medicamento perteneciente a la familia de los progestágenos (derivados de la progesterona, una hormona femenina) cuyo principio activo combate eficazmente la anorexia.


Fuente: Bristol-Myers Squibb

 

Derechos Reservados © Copyright Creando Salud 2004 - 2007